lunes, 11 de febrero de 2013


✫¸.•°*””*°•✫ Capítulo Dos: Una situación Inesperada✫¸.•°*””*°•✫

-Junsu al escuchar la voz hermosamente grave del profesor no duda en dar la vuelta y mirar quien era. Al voltearse sus ojos se posaron en el rostro de Yoochun sin si quiera poder pestañear  su respiración comenzó a acrecentarse, sentía que algo se apoderaba de sí, su corazón no cesaba de latir con rapidez, era como si hubiese visto un ángel…-

Yoochun: ¿Y bien? Ahhh~ tú eres el alumno nuevo ¿verdad?, bienvenido, pasa y toma asiento. (Sonriente)
Junsu aun un tanto sorprendido por la hermosa mirada del profesor, no logra emitir sonido alguno, simplemente hace caso a lo que Yoochun dice. Al comenzar a caminar rumbo a su puesto no logra percatarse de un pequeño obstáculo y cae al suelo; los alumnos no logran aguantar las ganas de reír al ver a Junsu en el piso con una expresión de vergüenza. Producto de la ensordecedora risa de los alumnos, el profesor los hace callar con su potente voz. –¡SUFICIENTE!- decía, -Ya basta, en vez de reír deberían ayudarlo, he dicho un montón de veces que no dejen sus bolsos en el suelo, podrían provocar graves accidentes.-  Luego de decir estas palabras a los alumnos, se siente un incómodo silencio, todos quietos, Junsu aun en el suelo debido a la vergüenza y el profesor algo furioso. Nadie se imaginaba lo que estaba por ocurrir.

Yoochun: (acercándose ha Junsu) ¿estás bien? (extiende su mano) ¿no estás herido verdad? ¿Necesitas ir a la enfermería?
Junsu: (sorprendido al igual que los alumnos, por la reacción del profesor) e-ehh… (Algo nervioso) s-si...Estoy bien (toma la mano de Yoochun dulcemente) gracias.

Cuando Junsu tomo las hermosas y delicadas manos de Yoochun no pudo evitar sentir una leve aceleración en su respirar, lo que menos quería en ese momento era mirar a los ojos a ese hombre, pero para desgracia de este, al incorporarse cayó en los brazos de Yoochun juntando sus miradas y cuerpos por primera vez.

Junsu: (con las mejillas un tanto coloradas, se aleja bruscamente del profesor) ahmm… será mejor que…
Yoochun: que te vayas a sentar, hace varios minutos que debí haber comenzado la clase. Bueno como hoy es el primer día y aun no me he presentado. Mi nombre es Yoochun para los que no me conocían, soy su profesor de biología y espero que nos llevemos muy bien, para todas aquellas personas que sé que preguntaran…No, no tengo novia. Quiero que sepan que soy un poco…bueno bastante exigente en mis clases, me gusta que la gente de opiniones y participe de la clase, de lo contrario, será la primera persona a quien preguntaré sobre contenidos de la clase. ¿Se entendió? Bueno comencemos con la clase, hoy veremos…

Junsu, intentaba lograr concentrarse, pero no dejaba de pensar en aquellos ojos de una hermosura indescriptible, esos labios carnosos y rojos como el rubí y esa piel tan blanca y tenue como la nieve, en si…no podía sacar de su mente el rostro fuera de imperfecciones de aquel hombre cuyo nombre estremecía su ser, en su mente una voz decía Yoochun! Yoochun! Yoochun una y otra vez, sus manos temblaban, mientras los minutos pasaban. Sin darse cuenta la clase ya había terminado, otra vez no había anotado nada en su cuaderno debido a su condición, en el aula sólo estaba Junsu y…


Por supuesto, Yoochun, quien se había quedado fascinado mirando el rostro temeroso de Junsu; Yoochun comenzó a caminar a paso sigiloso, pues no quería que Junsu se diera cuenta de su presencia, acercándose al lugar en el que Su estaba sentado, toma un asiento y se sienta junto a él.

Yoochun: ¿pasa algo? ¿Está todo bien? Pareces algo ido desde tu caída.
Junsu: (algo sorprendido) ahh…?
Yoochun: vaya si que estás mal, ¿eres nuevo verdad?
Junsu: kkkkk pues si (u/////u)
Yoochun: vaya, tenemos algo en común. ¿Vives muy lejos?
Junsu: amm…No, no mucho (un tanto cohibido).
Yoochun: (suelta una leve risa) hahaha, relájate, no muerdo, además soy tu profesor, no podría hacerte nada dañino.
Junsu: (sonríe) je…tiene razón
Yoochun: ¿para qué tan formal?
Junsu: ammm…
Yoochun: Bueno, ya es hora de que vayas a tu clase, no vaya a ser que llegues tarde. Ah! Pude percatarme de que no anotaste nada de lo que dije, ven a la sala de profesores cuando terminen las clases, te pasaré unos apuntes. Relájate ¿si?
Junsu: (hace una reverencia) muchas gracias y disculpe…perdón pero me es un poco difícil decirle ‘’tu’’ a un profesor –soltando una leve risita- para la próxima, prestaré más atención.

Junsu en ese momento, sin saber porqué, sale corriendo del salón, un tanto avergonzado por la situación, se dirige a su otra clase olvidando completamente que tenía un compromiso con Sun Hee.
Junsu:… creo que se me olvidó algo… mmm no importa, debo ir a mi clase.

Sun Hee: (esperando a Junsu en el comedor, mirando el reloj) oh~ al parecer se le olvidó…¿o se habrá perdido? ¿voy a buscarlo o me voy a mi clase? Asshhh ¿qué debo hacer?...

El día transcurría lentamente, pero ya había terminado el primer día de clases en la universidad. Junsu se preparaba para ir a la sala de profesores cuando Sun Hee aparece sorpresivamente.

Sun Hee: Junsu-ah!!!! (llamándolo con la mano)
Junsu: (mira hacia donde está ella) oh! Acabo de recordarlo, Sun Hee~ lo siento mucho, tuve un percance (baja la mirada).
Sun Hee: jejejeje no te preocupes Su-hyung (sonriente)
Junsu: ¿Su-Hyung?
Sun Hee: ¿puedo llamarte así verdad? En fin, iré al parque un momento, ¿quieres acompañarme?
Junsu: ¿parque? Ohh~ creo que esta vez no podré, mi hermano me espera en la casa. Lo siento, pero si quieres mañana podemos ir. ^^
Sun Hee: ¿tienes un hermano? Waaaa~ debe ser igual de guapo que tu. Hehehe está bien, no te preocupes, mañana será. ¿Te acompaño a la parada?
Junsu: (sonrojado) kkkkk… umm, debo ir a la sala de profesores, tú ve primero.



Sun Hee: vaya si que estás ocupado el día de hoy. Ok, nos vemos mañana. Annyong!.
Junsu: annyong J

Luego de conversar con Sun Hee, Junsu se emprende a ir a la sala de profesores a cumplir con su compromiso con Yoochun, Su, sentía algo sospechoso al olvidar el compromiso con Sun Hee y no el que tenía con el profesor.
-Junsu: mmm, esta debe ser la sala de profesores. (toca suavemente a la puerta). Permiso.
Al entrar a la sala de profesores da cuenta de la presencia del profesor y se acerca a él.
Yoochun estaba de espaldas mirando por la ventana los árboles azotarse unos contra otros debido al fuerte viento, pareciese que se acercaba una tormenta.

Junsu: emm profesor Yoochun?
Yoochun: oh, llegaste. (Con una expresión de felicidad)
Junsu: *uekyang kyang* (suelta su peculiar risa) eh...perdón (sonrojado) es que me pareció gracioso que dijera.. Nada nada. Emm (se balancea) ¿cómo ha estado?
Yoochun: dije que no fueras tan formal (le sacude los cabellos a Junsu con su mano), no tenemos tanta diferencia de edad, además ya no estamos en clases. Yo he estado muy bien ¿y tú?
Junsu: (hace un circulo en el suelo con su pie) intentaré hacerlo, Yo he estado un poco inestable el día de hoy, debe ser porque aun no me acostumbro a esto.
Yoochun: tienes razón, pero ya te vas a familiarizar, es fácil. ¿y ya hiciste amigos?
Junsu: Si, se llama Sun Hee, me ayudó a dar con el salón.
Yoochun: ¿Sun Hee? ¿La profesora Sun Hee? Vaya que peculiar, te haces amigo de los profesores. Siento envidia…
Junsu: ¿profesora? ¿Envidia?
Yoochun: Sip…envidia, yo quería ser tu primer amigo. (imita a Junsu balanceándose)
Junsu: (un tanto impresionado por la respuesta) ejem… ¿quiere ser mi amigo?
Yoochun: ¿me estás ofreciendo tu amistad? ¿En serio? SI!
Junsu: uekyang kyang!~ (reía imparable)
Yoochun: tienes una risa muy adorable. (se acerca a Junsu y lo abraza sorpresivamente)
Junsu: ¿profesor?
Yoochun: ahora somos amigos, puedo abrazarte si tengo frío.
Junsu: ummm… es verdad, hace un poco de frío.

En las afueras, había comenzado a llover torrencialmente, el viento soplaba de manera tal, que los vidrios del establecimiento no dejaban de sonar. Evidentemente era una tormenta. Junsu, preocupado debido a que no tenía alguna forma de protegerse de la lluvia, apretó fuertemente la espalda de Yoochun, esté sin saber lo que sucedía pregunta a Junsu -¿quieres que te vaya a dejar a tu casa?-(decía el profesor). Junsu desconcertado por aquella pregunta asiente amablemente con la cabeza.
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✫¸.•°*”˜˜”*°•✫ Capítulo Uno: Un glorioso encuentro✫¸.•°*”˜˜”*°•✫


Sus ojos, llenos de ternura y compasión, no cesaban de demostrar, aquel sentimiento inefable que yacía en su interior. Con la mirada perdida entre los labios y sonrisa tenue de aquel hombre que le robó la razón en un abrir y cerrar de ojos; constantemente se preguntaba si aquello que sentía era el conocido amor a primera vista.

Era un día tranquilo como cualquier otro, el sol iluminaba cada rincón de aquella habitación, los pájaros haciendo su cantar matutino junto a las mágicas melodías del viento, cuando una suave voz femenina, al parecer la madre de aquel joven, hace saber que el desayuno está servido.

Mamá: Junsu, hijo, ya es hora de despertar, la ducha está lista y el desayuno dispuesto en la mesa.

El chico aun un tanto dormido responde sin rodeos a su dulce madre –Ya voy mamá, enseguida bajo-.

Junsu: -bostezando- ahh~ Bien es hora de levantarse y preparar las cosas para salir a la universidad, no puedo llegar tarde a mi primer día de clases.

Rápidamente, se levanta de su cama y corre al baño para tomar su respectiva ducha; el agua a una temperatura adecuada, hace que se sienta un tanto más relajado de lo normal, presiente que hoy será un día de muchas posibilidades y encuentros. Saliendo de la ducha, se encuentra con su madre, quien le entrega sus vestimentas. –Hijo, aquí está tu ropa, no la vayas a mojar, ten mucho cuidado- (sonriente) a lo que Junsu responde –gracias mamá, claro que no la mojaré, no temas-. Su madre se marcha haciéndole saber que el desayuno se estaba enfriando, así que sería mejor si tomaba algo de prisa en vestirse. Ya listo para bajar a comer, con sus ropas puestas y su bolso listo, corre por las escaleras y mira con sorpresa a su alrededor, algo le había llamado su atención, por su puesto! Era su hermano que hace muchos meses no veía.

Junsu: (feliz y entusiasmado) Hyung!!! Estás aquí!!! (Sus ojos brillaban como si fueran dos perlas recién pulidas)
Junho: Bro!!! Tanto tiempo sin verte~ (se abalanza hacia su hermano para poder abrazarlo)
Junsu: hyung~ ¿por qué no habías venido antes? ¿Qué te mantenía tan ocupado? ¿Cómo te fue en tu viaje? ¿Conociste alguna mujer? ¿Ya soy cuñado? Cuéntamelo todo!
Madre: Ya ya~ (sonriente) ¿Junsu, no se te estará haciendo tarde? Recuerda que debes ir a la escuela y aun no desayunas. Después tienen toda la tarde para platicar, ahora a comer.
Junsu: kekekeke~ tienes razón Omma, hyung, ¿te parece si después vamos al parque? Tengo mucha curiosidad acerca de tu viaje.
Junho: Claro que si, pero come, que se hace tarde.
Junsu: si hyung!. Omma este jugo de naranja está exquisito, siempre tan buena cocinera, si llego a encontrar a alguien que me enamore, espero que sea tan buena en la cocina como tú.


El reloj marcaba las 8:00 am, sólo quedaban diez minutos para que comenzara su primera clase y aun no le daba una mordida a su pan, su hermano Junho, se dio cuenta que ya era demasiado tarde y le informó a su madre.

Junho: Omma, ya se está haciendo tarde, ¿quieres que vaya a dejar a hyung a la universidad?
Mamá: (un tanto preocupada y enfurecida) ohhh~ tienes razón, Junsu!!!, te dije que no te entretuvieras en otras cosas, ya es tarde, toma aquí está tu comida. Junho, toma las llaves del auto y ve a dejar a Junsu a la universidad, espero que mañana no vuelva a ocurrir.
Junsu: (baja la mirada y habla dulcemente) Omma, lo siento mucho, es que tú sabes, la emoción que sentí al ver a Junho de vuelta, después de tanto tiempo.
Mamá: está bien, por esta vez no te diré nada, sólo espero que no vuelva a suceder, que te vaya bien hijo, éxito en tu primer día.
Junsu: Si mamá!, estoy seguro de que todo saldrá bien. (Se despide con una radiante sonrisa y un leve movimiento de manos)
Junho: -tocando la bocina- Hyung! Ya es hora apresúrate ~.
Junsu: Yah! Hyung~ espérame, no te vayas >.<

Camino a la universidad, los hermanos comienzan a entablar una particular conversación, Junsu con sus imparables preguntas de cómo había sido su viaje a Francia, si había conocido a alguien, si alguien le había robado su corazón, lamentablemente ante estas preguntas, no recibía más que unas cortantes y sencillas risas por parte de su hermano.
Junsu: Hyung! ¿Por qué no respondes? ¿Acaso te comió la lengua el gato? Perdón >< el ratón…
Junho: Hyung…no crees que si te digo ahora… no quedará nada para hablar cuando estemos en el parque?
Junsu: mmm tienes razón, bueno aquí es, gracias por traerme, nos vemos en la tarde!. Dile a mamá que cocine algo delicioso ¿si?
Junho: -asiente con la cabeza- si hyung ahora entra que ya es tarde.

Junsu, ya en su destino, comienza a mirar hacia su alrededor mientras caminaba a paso constante, sus ojos brillaban como si estuviese viendo una de las 7 maravillas del mundo, para él era algo nuevo y un muy anhelado sueño, muy cerca de él caminaban dos chicas de aspecto inusual, tan juntas que parecían una sola, tenían una sonrisa tan pegada a los labios que daba un poco de extrañeza y miedo, al ver a Junsu caminando desorientado, pudieron darse cuenta de su aspecto primerizo en aquel lugar, llegando a la conclusión de que debían acercarse a él. Para suerte de Junsu, logró dar con el lugar que buscaba, antes de que las extrañas jovencitas se acercaran más de lo debido.

Junsu: (algo entusiasmado) -Si! Por fin encontré el lugar que buscaba. Este es el salón 5ª, bueno, entremos-. Al entrar al salón pudo darse cuenta que la clase lamentablemente ya había comenzado, pero extrañamente nadie se había dado cuenta de su presencia. Sigilosamente comienza a caminar hasta llegar a un asiento vacío. –ahh~ gracias a Dios nadie se dio cuenta (pensaba), será mejor que saque mis cosas del bolso y comience a anotar lo que está en el pizarrón-. Con cuaderno y lápiz a mano se emprendía a escribir, cuando por desgracia el timbre de cambio de hora sonó.

Junsu: -pero… (Con una expresión de preocupado y triste) aun no he anotado ni el título-. Al darse vuelta para pedir un cuaderno prestado, se dio cuenta de que alguien lo estaba mirando con una sonrisa de compasión y ternura en su rostro. Era una chica de largos cabellos del color del sol, piel como la porcelana y ojos de un verde esmeralda. Ella al ver la desesperación de Junsu dio por sentado de que necesitaba con urgencia un poco de ayuda, acercándose a él energéticamente.

-Hola, veo que estás un tanto exasperado, ¿qué sucede?- (decía ella con una voz muy dulce)
Junsu: este… no alcancé a tomar apuntes.
-Jjajaja, ¿era eso?, relájate eso se puede solucionar, toma (le entrega su cuaderno) aquí están mis apuntes. Ya no estés así (sonríe amablemente), ¿te parece si salimos?
Junsu: (sostiene el cuaderno con delicadeza) Claro, será mejor que nos apresuremos.
-Así es, somos los únicos aquí.

Al salir de la sala de clases, un inesperado silencio se apoderó de los dos. Caminaban sin reproducir sonido alguno, no más que el sonido de sus pasos al caminar, Junsu un tanto con la mirada perdida, debido a que no sabía a donde debía ir ahora, se preparó para preguntar a aquella chica si podía ayudarlo.

Junsu: emmm… ¿disculpa? (toca su hombro con el dedo índice)
-¿Si? ¿Sucede algo?- (preguntaba)
Junsu: es que… ¿me podrías ayuda?
-Depende… ¿en qué necesitas ayuda?
Junsu: ¿sabes? Hoy es mi primer día aquí, y no sé como llegar a los salones de clases, ¿me podrías orientar?
-Claro, ¿a qué lugar debes ir ahora? Por cierto mi nombre es Sun Hee.
Junsu: rayos! ¿No te he dicho mi nombre? Que descortés fui, lo siento…Mi nombre es Junsu muchísimo gusto (extiende su mano, como signo de cortesía)
Sun Hee: igualmente, Junsu ¿verdad?... es un lindo nombre. (Pensativa) En fin, ¿a qué lugar debes ir?
Junsu: (algo sonrojado) ejem…pues debo ir al salón 8ª, ¿sabes dónde es?
Sun Hee: ¿Qué si sé dónde es? Por supuesto que sé, hoy es tu día de suerte.

Junsu un tanto avergonzado, comienza a sentir que ya se ha creado un vínculo entre ambos, soltando una leve risa uekyang kyang~ muy famosa por cierto. Mientras caminaban, se podía sentir una leve brisa que acariciaba sus rostros como pétalos de rosa, hacía que en su interior se sintiera algo de paz y tranquilidad, como si alguien estuviese abanicando para ellos, como si fuera una señal, de que ambos tendrían una larga relación de amistad.

Sun Hee: bueno aquí es, salón 8ª, este es Junsu, Junsu salón 8ª. Ups…ya es hora de que me vaya a mi clase, será mejor que me vaya y que tu entres a tu salón. Nos vemos en el comedor a la hora de descanso, suerte. (Sonríe y comienza a caminar, rumbo a su clase).

Junsu: e-espera~…rayos…se me olvidó preguntar dónde queda el comedor. (Suspira) Será mejor que entre, no quiero volver a tener que pedir un cuaderno prestado.



Al abrir la puerta del salón logra divisar que el profesor aun no llega sintiendo un gran alivio por dentro, mira a su alrededor con gran sorpresa pues todos estaban muy atentos de quien estaba parado en la puerta, que por cierto no era Junsu, más bien era el nuevo profesor de biología.
Su nombre era Park Yoochun, tenía unos ojos tan hermosos que penetraba dentro del corazón, una sonrisa tan cálida que hacía temblar la voz, pero tenía la fama de ser una persona estricta y severa, le gustaba que las personas fueran atentas, colaboradoras y partícipes de actividades.
Los alumnos al ver que Junsu estaba parado justo adelante del profesor sin mover ni un músculo, soltaron unas pequeñas carcajadas.

Profesor Park: ¿Podría saber por qué se ríen? Y tú ¿qué se supone que haces parado en el marco de la puerta? ¿Acaso está temblando?
Junsu al escuchar la voz hermosamente grave del profesor no duda en dar la vuelta y mirar quien era. Al voltearse sus ojos se posaron en el rostro de Yoochun sin si quiera poder pestañear  su respiración comenzó a acrecentarse, sentía que algo se apoderaba de sí, su corazón no cesaba de latir con rapidez, era como si hubiese visto un ángel.

Y…

Sus ojos, llenos de ternura y compasión, no cesaban de demostrar, aquel sentimiento inefable que yacía en su interior. Con la mirada perdida entre los labios y sonrisa tenue de aquel hombre que le robó la razón en un abrir y cerrar de ojos; constantemente se preguntaba si aquello que sentía era el conocido amor a primera vista.
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